Hoy te traemos el ejercicio más simple que hayamos propuesto en los últimos sábados…
Simplemente dar un abrazo sentido y amoroso, unir tu corazón con el de un ser querido y disfrutar del momento presente.
¿Cómo funciona?
Simplemente te vamos a pedir que cierres los ojos y pienses en alguien a quien quieras mucho y tengas cerca.
Puede ser un hijo, una pareja, un padre, hermano, un amigo o quien se te venga a la mente.
Ahora, te invitamos a ir hacia esa persona, cerrar los ojos, abrir los brazos y entregarte a un abrazo.
Cada abrazo nos ayuda a centrarnos y mantenernos felices y funcionales cada día.
¡No dejes de hacerlo!